Servicios

 

Astrología: Astrología Evolutiva

Astrología Evolutiva.

La Astrología Evolutiva comprende un conocimiento muy profundo de los arquetipos astrológicos y sus distintos niveles de manifestación concreta. Esto es importante de entender porque la mayor parte de la astrología actual pretende dar fórmulas muy generales que serían aplicables a todas las personas. En cambio, la Astrología Evolutiva cuenta con las herramientas de interpretación y un sistema de conocimiento que permiten establecer cuál es el significado preciso de los símbolos astrológicos para cada persona: cada Alma es única y se encuentra además en un punto específico de su viaje, por lo tanto, los símbolos y arquetipos astrológicos tienen una manifestación también única para cada Alma.
Además de su profundidad, la Astrología Evolutiva se destaca por contar con una metodología de interpretación minuciosa y precisa, que permite encontrar de manera muy específica cuáles son los temas que buscan resolución en la vida de la persona, en el contexto de la historia evolutiva de su alma a lo largo de muchas vidas. Por la profundidad del conocimiento presentado por Jeffrey Wolf Green, insertado en la Astrología Evolutiva, ésta constituye un método completo de interpretación que permite orientar a las personas que buscan resolver las cuestiones más importantes de sus vidas, y contiene en sí misma ricas enseñanzas psicológicas, metafísicas y espirituales. La Astrología Evolutiva, poderosa herramienta de autoconocimiento, permite encontrar respuestas a preguntas que todas las Almas llegan a plantearse en determinados momentos de su viaje evolutivo:
¿por qué estoy aquí?
¿cuáles son las lecciones que estoy aprendiendo?
¿por qué repito una y otra vez los mismos errores? ¿cómo lo resuelvo?
¿cuál es el sentido profundo de las relaciones claves que existen en mi vida?
La Astrología Evolutiva se distingue por la precisión y profundidad de su alcance en la interpretación de la Carta Natal, la Astrología de Relaciones (utilizando de manera integrada las cartas natales, cartas de sinastría y la carta compuesta), así como por los métodos que utiliza para arrojar perspectiva sobre el avance del proceso evolutivo a lo largo de la vida (tránsitos, progresiones, retornos solares, analizados a partir de la carta natal como punto de partida fundamental).




Astrología Infantil

Astrología infantil
Conocer a los niños astrológicamente es muy útil para poder entenderlos y así lograr una convivencia diaria mucha más amena.
Lo principal en el mapa de los niños es el análisis detallado de Sol, Luna, Mercurio, Venus y Marte. A partir de los 6 o 7 años debemos incluir el estudio de Júpiter y Saturno. La interpretación de Urano, Neptuno y Plutón es innecesaria, salvo si formasen aspectos importantes con el Sol, la Luna, Mercurio, Venus, Marte y Ascendente, pues el crío no tiene como vivenciar esas energías.

El Sol va a describir la identidad básica de ese niño, su núcleo esencial, lo que le hace sentirse más vivo, aquello que, desarrollado, le convertirá en la persona completa que puede ser. Su brillo, su capacidad de energizarse o de perder energía, vitalizarse o desvitalizarse, su salud, el centro de toda su vida, la relación con el padre, cuánto de sí reconoce como siendo él mismo. Y su capacidad de irradiar, de emitir luz, fuerza y vigor. Y con qué familiar se identifica más.

La primera Revolución Solar es muy importante porque representa la imposición de la fuerza de la vida sobre posibles amenazas que pueda haber pasado; principalmente, cuando el Sol viene desafiado por aspectos de Saturno, Urano, Neptuno y Plutón.

La Luna es el planeta más importante en el primer año de vida, ya que en esta fase el crío es totalmente dependiente de cuidados de terceros. La figura de la madre, su relación con ella, sus necesidades y carencias emocionales; lo que alimenta y desnutre emocionalmente a esa criatura, su vulnerabilidad emocional, eventuales disfunciones alimentares; cuánto de madre necesita y a qué comportamientos de la madre el crío es particularmente sensible y reactivo, quién es esa madre para él.
Un niño, con ángulo inarmónico entre la Luna y Urano, será extremadamente sensible y perceptivo frente a la ansiedad y tensión de la madre; ésta debe intentar estar cercana al niño sin prisas.
Mercurio representa el habla, los movimientos, la habilidad motora, el caminar, la articulación, la capacidad de expresión y de acumular y reproducir datos, de catalogar, archivar y separar información, el funcionamiento de la mente.

A cualquier disfunción más grave sobre Mercurio señalada en el mapa, se debe buscar diagnóstico y evaluación neurológica y motora. Retrasos en el andar o en el hablar y descoordinación motora deben ser verificados en el posicionamiento natal de Mercurio. La capacidad de concentración, las fases de aprendizaje, el tipo de asunto a que la mente se dedica o aprende y archiva mejor, también son encontrados aquí.
Un ángulo tenso entre Mercurio y Neptuno, por ejemplo, pide un ambiente absolutamente silencioso y con poco estímulo exterior para que la criatura se concentre, preste atención y aprenda. El recurso de la imagen es indispensable para que ella memorice cualquier dato.

Venus es otro planeta importante en los primeros años, pues caracteriza la función afectiva, el sentirse amado, querido, deseado, valorado, agasajado y apreciado. La sensación de estar confortable, agradado y en una situación placentera. Sin dolor, sin incomodidad y sin estrés. Es la función responsable por la construcción del narcisismo primario, indispensable para la caracterización de la identidad y, más tarde, de la autoestima. El placer al niño le es revelado aquí.
Los gustos de una criatura, los sabores, aromas, preferencia por claro u oscuro, atracción por colores, son señalados por Venus. Un crío con Venus en Tauro tiene un gusto que se inclina a lo más dulce, mientras que en Aries, a lo salado y en Escorpio, a lo picante.

Marte representa el desarrollo del impulso, de la capacidad reactiva, de la agresividad, de la defensa contra el ambiente percibido como hostil, de la disposición física, de la histamina, de las defensas del YO contra el “enemigo invasor”, de la autonomía y de la configuración de la musculatura. También la conquista de territorio, el impulso de desbravar, la fuerza, la conquista de espacios propios del Yo y las defensas de sus fronteras. La capacidad de disputa y la competitividad.
Aquí nace el pequeño guerrero, el deporte, las carreras, las prisas, el inmediatismo, el grito, los mordiscos, las riñas, los quién manda en mí, la voluntariedad. Todo esto bajo la influencia de Marte. Los accidentes, heridas, caídas y quemaduras. El coraje, la ira, el aliento y la fiebre también.
Es importante observar en el primer retorno de Marte (sucede a los dos años) que el control de las necesidades fisiológicas da por primera vez al crío la noción de poder, dominio sobre su propia voluntad y consiguiente autonomía. Cualquier retraso o dificultad por parte del niño en cuanto a esa educación fisiológica ha de observarse en relación al posicionamiento natal de Marte.

Por ejemplo, una criatura con una configuración tensa entre Plutón y Marte manifestará alrededor de los 2 a 4 años una fuerte voluntariedad “sólo hago lo que quiero” y cierta tendencia a desobedecer y a desafiar a quien manda. Alguien de la familia que tenga a Marte armónico con el Marte o el Sol del crío tendrá más facilidad para imponerse a éste.
La importancia del análisis de los significados de Júpiter crece a partir de los seis años, cuando Júpiter hace su primera oposición o su primer semi ciclo dentro de su revolución. Los seis años que anteceden a la primera cuadratura de Saturno a los 7 años representan un período de gran crecimiento físico del niño, una expansión de su capacidad cognitiva, que gradualmente acompaña a mayor exigencia de escolaridad. Comienzo de la alfabetización, deseo de aprender otros idiomas, aumento del círculo social – compañeros, amigos y familia.
Júpiter es un planeta que siempre señala hacia fuera, a abrir, expandir, alargar.
También está asociado en ese momento al interés del crío por los deportes; él mismo desempeñando o participando, asistiendo a juegos, etc. Si el mapa como un todo indica predisposición deportiva, esa edad está indicada para iniciarse en alguna actividad de esta área.

Otra cuestión importante de esa edad, que en realidad se inicia a los cuatro años, es el ideal de grandiosidad, del sentido heroico, de la aventura y toda la constelación en el imaginario del ideal heroico. De ahí la importancia a esa edad de los campeones deportivos, de los superhéroes, porque, a través de esos héroes, se está incorporando el principio de lo grande, de lo ideal, de lo que supera, de lo victorioso, de la aventura, y de la fe en algo poderoso, de la fe en sí, proyectada en los héroes. Y además una gran parte de los valores éticos, mayores, en la medida en que esos héroes representan la fuerza del bien, de la inteligencia, de la destreza y de la moral. Esa es una estupenda edad para enseñar valores éticos y hacer sociable al niño.
Hay que observar también que las disfunciones jupiterianas predisponen a la obesidad, y pueden ser controladas tempranamente (Júpiter/Luna, Júpiter/Ascendente, Júpiter/Venus y Júpiter/Quirón).

La importancia del análisis de Saturno crece a partir de los siete años, cuando Saturno forma su primera cuadratura creciente, salvo si Saturno se encuentra en la casa 1 o 5, pues formará parte integrante de la personalidad del niño desde siempre. A esta edad, el crío está perdiendo los dientes de leche y comenzando su alfabetización, y por primera vez se le exige, se le somete a prueba y se le evalúa en su capacidad. Ya no es del todo niño, ya puede desempeñar algunas tareas solo, se enfrenta por si mismo a algunos desafíos y ya percibe que nadie podrá hacer ciertas cosas por él.
Debe observarse esta fase con bastante atención cuando el mapa señale desafíos importantes de Saturno, pues algunas disfunciones ya aparecerán en el comportamiento del crío. Obsérvese si existe exceso de timidez (Saturno/Ascendente) o estrés exagerado frente a cualquier evaluación escolar o de desempeño (Saturno/Mercurio y Saturno/Marte). Se debe observar también si el crío ha dejado de manifestar sus sentimientos ante alguna situación fuertemente emotiva (Saturno/Luna, Saturno/Venus) “como si no le importase”. Repárese si es excesivamente orgulloso, altivo y si no pide por favor o disculpas. (Saturno/Sol).
Los planetas transpersonales serán principalmente importantes si formasen aspectos tensos con los planetas personales o si estuviesen ocupando un ángulo, la casa 1 o la casa 5.



Zen - Centro de Desarrollo y Evolución Personal - 2010 Todos los derechos reservados